La invasión de la IA

Desde el primer lanzamiento de la IA actual con OpenAI ChatGPT, que causó un furor en el mercado, siempre existió la duda de si la IA iba a tomar nuestros trabajos, si iba a reemplazarnos en nuestros quehaceres y en nuestra vida profesional. Sin embargo, con el tiempo hemos visto que ha sido más una herramienta complementaria que algo que nos reemplazaría, al menos en estos años y en lo que se perfila para el futuro. Pero, lentamente, vemos cómo la tecnología avanza; las cosas se han desarrollado con una velocidad impresionante: chips más potentes, computadoras increíblemente veloces, con una velocidad de cómputo nunca antes vista. Y la pregunta siempre vuelve a resonar: ¿la IA va a reemplazarnos? Yo creo que falta mucho para que algo así suceda, pero lentamente llegaremos a situaciones donde una persona ya no será necesaria y algunos trabajos quedarán obsoletos. Entonces, ¿qué podemos hacer ante esta situación?

Hoy, la respuesta está en entrenarnos en esta nueva tecnología, como en todo lo que ha venido pasando con cualquier nueva tecnología. Cuando salieron las computadoras, eran sólo un lujo para algunos; no eran necesarias, todo era en papel, todo era con lápiz y borrador, tanto en el tema contable como en el administrativo. No fue sino hasta que, después de unos años, la computadora se volvió imprescindible para el uso en oficina, el uso empresarial y en el día a día. Ya no es opcional; se vuelve un requisito el usar ciertos sistemas y herramientas digitales, basados en conocimientos que han estado por años, como por ejemplo la contabilidad, el marketing o el área legal. De esta misma manera, tenemos que pensar en la IA como una herramienta que luego se volverá tan cotidiana que será imprescindible. Es indudable que es una gran ayuda en el día a día: ahora son herramientas muy potentes, creando imágenes en algunos casos, siendo un buscador glorificado, y mientras esté nueva y la gente no sepa cómo usarla, se quedará así. Pero en las siguientes generaciones será más fácil de usar, y los que ahora son niños, cuando sean jóvenes, ya será algo cotidiano, algo normal; de la misma manera en la cual algunas generaciones vieron el lanzamiento de Microsoft Office y para la siguiente generación ya era algo común.

¿Cómo podemos empezar a usar estas herramientas desde ahora? Debemos intentarlo, creándonos cuentas, informándonos, usándolas para diferentes actividades para no quedarnos obsoletos. Mientras que las cosas creadas con la propia mano de la persona o con el propio intelecto ganarán más valor, porque a todas las personas nos gusta lo genuino, debemos pensar en la IA como algo complementario y no como el centro de todo.

En lo personal, en escritos como este, creo que lo genuino aporta un valor intangible. Es por eso que hoy no uso IA para escribir estos blogs, pero sí para generar las imágenes o para un chequeo de escritura. Eso es un claro ejemplo de cómo la IA es complementaria y no el centro de esta labor.

Por: Tayo Zabala

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